Viena, Aroma Imperial

septiembre 28, 2018

 
 
Comprendí que Viena iba a superar mis expectactivas conforme el taxi que nos había recogido en el aeropuerto comenzó a adentrarse por las amplias avenidas de la ciudad. Era de noche, y los cafés y restaurantes que divisaba a través de la ventanilla lucían con su iluminación su rico interior, los grandes edificios se mostraban orgullosos y la iluminación amarillenta casi ámbar de las farolas hacía resaltar cualquier detalle que pudiera quedar menos visible.

Si no hubiera sido por que llevábamos el equipaje en el maletero, me hubiera bajado allí mismo y paseando tranquilamente me hubiera acercado al hotel. Así, recreándome en la visión de las fachadas, observando el interior de los lujosos cafés y, por qué no, sentándome en una de las magníficas terrazas a contemplar una Viena con Aroma Imperial.

El taxi nos dejó en Mariahilferstrasse, la gran calle comercial de la ciudad donde estaba situado nuestro hotel y que a estas horas nos recibe en silencio por que ya han cerrado todos los comercios. Nuestro alojamiento, el NH Collection Wien Zentrum, todo un acierto en cuanto a servicios y ubicación, volvería de nuevo.

  

 
A la mañana siguiente, el ambiente de la calle había cambiado. Las tiendas habían abierto sus puertas y lucía un día espléndido que invitaba a pasear y así lo hicimos, dirigiéndonos en primer lugar el conjunto que conforma el Palacio Hofburg.

Es el lugar más visitado de Viena y el palacio más grande de la ciudad que durante más de 600 años ha sido el lugar de residencia de los Habsburgo. Nosotros habíamos comprado las entradas por internet, con lo que no tuvimos que hacer ninguna cola y, tras recoger la audioguía, pasamos directamente, primero a visitar el museo donde se exponen lujosas cristalerías, objetos de plata y porcelana, utensilios de cocina y mantelerías procedentes de la cocina imperial. ¿Sabíais que existía todo un arte alrededor de doblar las servilletas? Hay formas de plegarlas que se mantienen en secreto hasta el día de hoy.

  

 
La visita continua por los apartamentos imperiales donde vivieron el emperador Francisco José y la emperatriz Elizabeth, más conocida como Sisi, donde vamos escuchando, además de los detalles de las salas visitadas, pequeños relatos sobre su rebeldía a la corte, sus obsesiones por la belleza y la delgadez, sus viajes y la melancolía o depresión en la que estaba sumida.

En el Museo Sisi se contemplan muchos objetos que le pertenecieron, vestidos, fotografías y detalles personales.

No siempre las visitas a los palacios me gustan, pensé que podría ser una especie de exposición de culto a la conocida Sisí emperatriz, y aunque algo de ello puede haber, resulta una visita interesante y, sin lugar a dudas, un imprescindible en Viena.

  

 
Como íbamos justos de tiempo ni visitamos la Capilla ni la Escuela de Equitación pero sí la Biblioteca Nacional Austriaca que construida en el siglo XVIII es una de las bibliotecas más bonitas que he conocido.

  

 

 
A estas alturas del día ya habíamos podido confirmar la riqueza del importante patrimonio artístico de la capital de Austria y decidimos pasear por la GrabenStrasse, una calle peatonal que atraviesa el centro urbano y donde los comercios más elegantes y las grandes marcas se muestran a turistas y vieneses, invitándonos a observar sus escaparates o a sentarse en alguna de sus agradables terrazas.

 

 

 
En el centro de la plaza se encuentra la Pestsäule, una columna barroca erigida tras la epidemia de peste que arrasó Viena durante el siglo XVII.

  
   
   

 
Era ya mediodía y teníamos mesa reservada en el restaurante tradicional vienés Figlmüller , así que nos dirigimos allí a disfrutar de un auténtico Schnitzel vienés.

Está situado justo al lado de la Casa de Mozart y cuando llegamos había gente esperando mesa, así que si se tiene pensado ir, mejor hacer la reserva por internet. Decorado al estilo tradicional vienés, sin grandes lujos, pero con una carta que ofrece los principales platos de la gastronomía vienesa, es un buen lugar para disfrutar de un buen Schnitzel, tanto si se trata del vienés como del especial de la casa.

  

 
Viena es mucho más que palacios, arquitectura imperial o gastronomía. Viena es música, cuna de grandes compositores y una Ópera, que probablemente sea la más conocida del mundo.

  

 
Las visitas del Teatro de la Ópera son guiadas y se pueden realizar en varios idiomas. Es una forma interesante de conocer su majestuoso interior, también el backstage y, si se reserva con tiempo, es posible asistir a alguno de sus espectáculos.

  

 
El día estaba siendo intenso, así que cuando salimos de la ópera cogimos uno de los tranvías que circula principalmente por la Ringstrasse, la línea 1 o la 2, y digamos que hicimos una visita turística en tranvía.

La Ringstrasse es una de las avenidas más importantes de la ciudad. Como su nombre indica, tiene forma de anillo y es que se encuentra en el mismo lugar en que se encontraba la antigua muralla. Recorriéndola se pueden observar algunos de los edificios más famosos de Viena como el Ayuntamiento o Rathaus que se encuentre en un bonito parque donde en Navidades se expone un mercado navideño y en verano hay un festival al aire libre de musicales, conciertos u óperas a la vez que lugares o foodtrucks donde probar las especialidades culinarias de todo el mundo. En este recorrido por la Ringstrasse también se pasa por el Parlamento, la Bolsa, la Universidad o la Ópera, llegando muy cerca del Danubio que, dicho sea, no luce azul sino marrón.

  

 

 
Bajamos del tranvía justo donde subimos, en las cercanía de la ópera. El sol comienza su declive y su dorado pasa de pajizo a anaranjado, es el momento para dirigirnos a dar un paseo por los alrededores KarlsPlatz donde se encuentra uno de mis edificios preferidos, el maravilloso edificio de la estación que Otto Wagner construyo en 1900 para las líneas de metro de Viena y donde elementos como la ornamentación floral o decoración en dorado, están relacionados de alguna forma con Gustav Klimt.

  

 
Un poco más allá pero en la misma plaza, y a estas horas bañada por una luz preciosa, se encuentra la Iglesia de San Carlos Borromeo de estilo barroca y la más alta de Viena. Hechizada me quedo observando la imagen real y la reflejada en el agua de la fuente que hay justo enfrente.
Nos quedamos un buen rato observando, nosotros y mucha más gente, también había pintores intentando reflejar la preciosa paleta de colores que bañaba la iglesia a esas horas en sus lienzos.

  

 
Volvimos paseando hacia el centro histórico dando un pequeño rodeo y pasando por delante del bello edificio donde se alberga la Embajada de Francia.

  

 
El centro, la GrabenStrasse que por la mañana estaba bulliciosa ahora estaba tranquila, era como pasear por un lugar diferente al que habíamos estado unas horas antes. Creo que prefería la noche para caminar tranquilamente por la calle comercial, a los escaparates y comercios les favorecía más la iluminación artificial.

Llegamos hasta la pequeña travesía desde donde se contempla la mejor imagen de la Iglesia de San Pedro. También la había visto y fotografiado por la mañana, pero me quedo con su visión nocturna.

  
      
    
   
   

 
Ya habían pasado 24 horas desde nuestra llegada a la capital austriaca y su elegancia y belleza se sentía en cada uno de sus rincones, es por ello que esta crónica se llama Viena, Aroma Imperial. 24 horas intensas en las que no habíamos desperdiciado ni un minuto pero es que no teníamos mucho tiempo y queríamos absorber lo máximo posible. Ahora era momento de descansar, el día siguiente también nos prometía intensidad.

 

Para Viena, Aroma Imperial te puede interesar:

  • Hotel NH Collection Wien Zentrum: Hotel de 4 * de la cadena NH, ubicado en una calle comercial, justo al lado de una parada de metro y a 10 minutos de la zona de los museos. Habitaciones muy grandes y confortables, con zona de estar y amplio baño y ducha. Desayuno completo e impecable en el último piso y personal muy agradable. Encontré una habitación con una buena relación calidad/precio, utilizando mi tarjeta de fidelidad de cliente NH. Aconsejo que leáis el post Cómo Organizar un Viaje - Tips que a mí me funcionan donde os cuento ciertas opciones para aprovechar las ventajas de las cadenas de hoteles. No me importaría volver al mismo hotel.
  • WizzAir: Línea aérea lowcost con la que encontré billetes a buen precio para vuelo directo de Valencia a Viena. Los aviones son los típicos que utilizan estos tipos de aerolíneas por lo que si necesitamos que el espacio entre asientos sea más amplio tendremos que pagar algo más caros los billetes.
  • Suntransfer: Compañía de traslados privados del aeropuerto al hotel y viceversa con precios competitivos, nosotros solo eramos dos, pero a partir de tres personas el precio es el mismo que si utilizamos el transporte público. El transporte se realiza en coches en perfecto estado, limpios, cómodos y amplios, y siempre que los he utilizado son muy puntuales.
  • Tarjetas de Transporte: Hay muchos tipos de tarjetas de transporte que combinan descuentos en las entradas a palacios o museos o en el uso de otros servicios pero que tienen un alto precio y deberemos comprobar previamente si nos interesa esta opción. Nosotros acabamos sacando un ticket de solo transporte para 48 horas por 14 euros cada uno. Era válido para metro, tranvía y autobús y se compraba en las máquinas de las estaciones de metro.
  • Compra de billetes online para palacios y museos, opción más que recomendable si no queremos hacer largas colas. Nosotros compramos los tickets de entrada para los Palacios de Hofburg y Schönbrunn, el resto de entradas las compramos allí.
  • Café Sacher un lugar casi de paso obligado si vamos a Viena. Hay que probar la Tarta Sacher. No hay que equivocarse con otros establecimientos de restauración que están en el mismo hotel.
  • Restaurante Figlmüller una opción de lo más acertada para probar las especialidades vienesas, hay varios en Viena y dependiendo de la hora a la que deseemos ir, es conveniente reservar.

Otros posts relacionados con Viena, Aroma Imperial


Bon Voyage!
  
   
 

Y esto ¿Te lo vas a perder?

2 comentarios

  1. Que buenos recuerdos me traes! Tb me sorprendió y volví en cuanto pude, ojalá pudiese repetir. Besos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Recordar los viajes siempre es muy grato, creo que esa es una de las razones por las que los escribo, por que me gusta tiempo después recordar los detalles.

      B7sss y buen fin de semana

      Eliminar

Gracias por llegar hasta aquí y dedicar unos minutos a dejarme un comentario, valoro mucho tu opinión. Por cuestiones de tiempo, no responderé a consultas realizadas en mensajes privados.

Printfriendly

Publicaciones

PREMIOS

También en ...

Top blogs de recetas Buscador de Recetas – recetas de cocina y buscador de recetas Pinrecetas.com Los mejores Blogs de Recetas de Cocina por Categorias Que Recetas

Instagram