Volvemos a Flandes y ponemos una Pica

junio 11, 2018


 
Lo hemos vuelto a hacer. Como viene siendo una costumbre los últimos años, o bien en otoño o en primavera, un grupo de amigas elegimos destino y nos escapamos unos días dejando a nuestras respectivas familias en casa. Esos días son solo para nosotras y esta vez hemos vuelto a Flandes.

No es nada fácil encontrar hueco en nuestras agendas entre los compromisos personales de cada una, y aunque el destino podríamos pensar que es lo de menos, no lo es, por que cada una tiene sus preferencias y no todos los destinos son igual de alcanzables, ya sea por fechas o por horarios.

En el travelgirl2018 decidimos volver a Bruselas donde ya habíamos estado 4 años atrás, pero con la intención de visitar otras ciudades flamencas. Así que Volvemos a Flandes y ponemos una pica, nunca mejor dicho.
  


  
Para encontrar buenos precios tanto en los vuelos como en los hoteles, reservamos con varios meses de antelación, siempre lo hacemos así y este adelanto nos sirve para preparar con tiempo y buscar con calma la información que luego utilizaremos durante nuestra visita.

Esta vez podemos decir que pusimos una pica en Flandes por que pocos días antes de partir e incluso el mismo día, cuestiones personales de más de una de nosotras nos pusieron más de un obstáculo y, probablemente, si el espíritu hubiera sido otro, la escapada se hubiera cancelado, pero no fue así y Bélgica nos recibió de nuevo.

Los vuelos de Valencia a Bruselas, tanto al aeropuerto de Zaventem como al de Charleroi, son diarios y bastante frecuentes, permitiéndonos escoger horarios de salida y de vuelta en los que podemos aprovechar los 4 días completos.

  


 
Aunque aterrizábamos el jueves en Bruselas, la idea era desplazarnos directamente a Amberes donde pasaríamos la primera noche. El viernes por la tarde regresaríamos a Bruselas donde nos alojaríamos otras dos noches más, y desde allí visitar el sábado Lovaina y el domingo Malinas.

Este era el plan que habíamos diseñado pero podíamos modificarlo según nos interesara o si veíamos que se quedaba algo denso. Acabamos cumpliéndolo, aunque los retrasos constantes de los trenes belgas nos lo fueron complicando.

Cuando llegamos a Bruselas era media mañana. Desde el mismo aeropuerto se puede coger el tren a Amberes, pero a partir de 4 personas es una buena opción reservar un taxi que nos deja en la misma puerta del hotel, y eso fue lo que nosotras hicimos.

  

 

 
Amberes se recorre bien andando, aunque también tomamos el metro y el tranvía para desplazarnos hasta el barrio judío para ver la Sinagoga. Abundan las bicicletas y la ciudad es llana, por lo que una buena opción es alquilar una y desplazarse con ella a los lugares más alejados que caminando acabas por no ir, además de que te permite ver los lugares por donde pasas y parar donde quieras. Nosotras no lo hicimos pero me lo dejo anotado para cuando vuelva a Amberes.

  

 

 
Los trenes a Bruselas desde Amberes son bastante frecuentes, de hecho hay programados varios cada hora pero la tarde de viernes en que nosotras realizamos nuestro traslado a Bruselas fue un caos de trenes retrasados. Luego he leido que estas demoras son una constante en Bélgica.

Es viernes y acabamos de llegar a Bruselas, nos volvemos a alojar en el mismo hotel que la vez anterior, a tiro de piedra de las Galerías Saint Hubert y de la Grand Place, donde inevitablemente nos dirigimos a tomar unas cervezas. La Grand Place nos la encontramos en esta ocasión teñida de azul e invadida por el festival de jazz que se celebra este fin de semana. Bruselas siempre está animada.

  

 
Lovaina se encuentra a 27 km de Bruselas y, si no hay retrasos, la frecuencia de trenes también es muy buena.

Es una opción muy acertada para pasar el sábado y visitar la Universidad, el Ayuntamiento, acercarse al Beaterio, pasear por sus calles y comer allí. La mayoría de los lugares a visitar se encuentran en el centro de la ciudad, pero la Abadía del Parque o la Fábrica de Cerveza Stella Artois se ubican en las afueras y una bici vendría muy bien  para acercarse a visitarlas.

  
    
   
    
   
    
   

 
Y como teníamos todo el domingo por delante, dejamos este día para acercarnos, también en tren, a Malinas, a unos 25 km de Bruselas.

Si el día anterior habíamos alcanzado los 30ºC, en Malinas nos alcanzó más de un chaparrón, y esta vez, hartas de cargar con ellos sin usarlos, habíamos dejado paraguas y chubasqueros en la maleta. Y no solo nos sorprendió la lluvia, también lo hicieron los horarios de apertura de las principales atracciones turísticas ya que no lo hacían hasta mediodía y algunas permanecían cerradas todo el día.

  

  


Paseamos por la ciudad, también junto al sendero que recorre el Dyle, el afluente del Escalda, y llegamos a las casas del Beaterio. Subimos los 538 escalones de su torre cuando por fin la abrieron al público y nos acercamos a la fábrica de cerveza Het Anker. Allí no realizamos la visita pero si comimos en su restaurante, algo que recomiendo si se está de visita por Malinas.
  
    

 

A media tarde del domingo vuelta a Bruselas para recoger equipaje e iniciar camino de regreso. Nuestro vuelo salía a primera hora de la noche pero cuando llegamos al aeropuerto los paneles anunciaban retrasos en todos los vuelos. Oh-Oh esto no pinta bien.

No conocíamos las causas por que habíamos estado completamente desconectadas de las noticias en un fin de semana que en España se había presentado moción de censura al gobierno y en Marsella los controladores aéreos se nos habían puesto de huelga. Tres cambios de puertas de embarque y un par de retrasos en la hora de salida para acabar embarcando casi rayando la media noche y con la advertencia por parte del piloto del avión sobre la posibilidad de que el avión no despegara esa noche.

Finalmente volamos hacia Valencia a horas intempestivas, llegando de madrugada con apenas 3 horas para dormir un poco antes de ir al trabajo. Os lo podéis imaginar, el lunes post-escapada travelgirl2018 se hizo muy duro, mucho, pero eso quedó atrás y ahora ya es pura anécdota. Será cuestión de ir pensando en el siguiente.

Te puede interesar:
  • Hotel Park Inn by Radisson Amberes: Hotel de 4* situado justo al lado de la preciosa estación de ferrocaril y del zoo, también de una zona de restaurantes. Paradas de metro y tranvía cerca y a 10 min. del casco viejo de la ciudad. Muy buena relación calidad/precio y personal muy amable.
  • Hotel NH Grand Place Arenberg: Hotel de 4* de la conocida cadena de hoteles en el que me alojaba por tercera vez. Si se reserva con antelación, buena relación calidad/precio. Inmejorablemente situado, muy cerca de la Grand Place y también de la estación central de Bruselas. Habitaciones cómodas, las que dan a la calle pueden ser algo ruidosas en fin de semana y algunas necesitan una pequeña rehabilitación, a pesar de ello, se queda en mi lista de posibles alojamientos en Bruselas.
  • Trenes en Bégica: Página web donde se pueden consultar los horarios de los trenes. En fin de semana tienen un 50% de reducción en los billetes de ida y vuelta.
  • Airport Taxis: Taxis desde/al Aeropuerto de Bruselas a/desde Amberes, Bruselas, etc.
  • Visit Flandes: Página web donde se puede obtener más información turística sobre Flandes.
Y no olvides pasarte por:


Bon Voyage!!!





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