Madrid: una de Museos y otra de Restaurantes

enero 29, 2018



 
No hacía tanto que pasaba por Madrid, pero las últimas ocasiones había sido de paso hacia otros destinos, para ir a algún evento concreto, por cuestiones de trabajo o con transbordos aéreos que no me ofrecían más que unas pocas horas. Un fin de semana de visitas de ocio cultural y gastronómico, hacía un par de años que no me regalaba.

Una vez pasadas las fiestas navideñas y esperando que las multitudes fueran menos, era la fecha ideal para volver a Madrid, a por una ración de Museos y otra de Restaurantes.

  

 
 
Hemos paseado y mucho, pero hemos transitado menos por arterias que en esta época están consagradas al culto de las rebajas. Y hemos visitado museos que no suelen estar incluidos en una primera o segunda estancia en Madrid. Veníamos a por ellos, esta vez sí.

A por una ración de museos y a por otra de restaurantes. Respecto a estos últimos la lista que llevaba era más larga que nuestra estancia y aunque hubiéramos ido a comer y a cenar varias veces al día, no hubiera podido acabar con ella.

La larga lista se fue formando poco a poco con las críticas que leo, artículos en prensa que me llaman la atención, lugares que comienzan a sonar en las redes y que contrasto, ya que todo no es trigo limpio y hay mucho de publicidad pagada o promocionada, y otras direcciones han llegado de recomendaciones, eventos o entrevistas. De los pocos que he podido tachar de la lista decir que la mayoría han cumplido con las expectativas que yo tenía del local.

El alojamiento en Madrid lo elijo teniendo en cuenta la zona por la que más nos vamos a mover, y en esta ocasión volvimos al NH Collection Madrid Colón , lo conozco desde que era NH Sanvy y siempre es una buena elección. Estratégicamente situado en el barrio de Salamanca, al lado del Museo Arqueológico y la Biblioteca Nacional, nos ha permitido hacer nuestros recorridos andando, aclaro que nosotros somos mucho de andar, y sólo hemos recurrido al transporte para los desplazamientos a la estación de Atocha. En el apartado Te puede interesar, al final del post, te cuento más detalles.

  

 
El viernes nos acercamos al Templo de Debod, a mí me fascina, y es rara la vez que estando en Madrid no me paso a contemplarlo. Preciosas las vistas que desde allí se tienen del Palacio de Oriente y de la Catedral de la Almudena.

A la vuelta atravesamos la Plaza de España y nos sumergimos en la siempre bulliciosa Gran Vía. No me apasiona esta calle por lo ajetreada que es, pero de tanto en tanto la atravieso y contemplo el edificio que luce el luminoso de neón de Schweppes. De Gran Vía a Alcalá y de ahí paseo por Recoletos hasta el hotel.
  
  
  
 

 
Por la noche cenamos en el Restaurante Benarés, dirigido por el Chef indio estrella Michelin Atul Cochha. No había vuelto a este restaurante desde que era el antiguo Annapurna, y la calidad y la alta cocina india se ha mantenido.

  

 
Ofrecen una buena coctelería, con y sin alcohol, y nosotros elegimos un  cóctel a base de champagne mientras nos decidíamos por los platos de la carta. Unas pakoras de verduras y un plato a base de gambas fueron nuestras entradas y como principal una Merluza Meen Kari, estilo Madrás, y un Jarrete de Cordero con Garbanzos, todo delicioso, bien elaborado y en su punto.

  

    
Hubo hueco para los postres, un Coulant de chocolate negro y una Crema Benarés, también muy ricos, pero no tanto como los platos salados.

  

 

En las dos últimas visitas de ocio no había podido visitar la Casa Museo Lope de Vega por estar completo el aforo. A la tercera va la vencida, y en esta ocasión reservé con 10 días de antelación. No sé si es necesario reservar tantos días antes, pero me quería asegurar la fecha por que la agenda la tenía bastante apretada.

  
 
La visita es guiada y gratuita y te conducen por las diferentes habitaciones de esta casa de malicia. Para los que no sabéis lo que era una casa de malicia, no os preocupéis, no os voy a hacer spoiler, dejo que lo averigüeis vosotros mismos cuando vayáis a conocerla, yo tampoco sabía a que se refería.

Durante el recorrido vamos descubriendo aspectos históricos de la época, los más personales de Lope de Vega y hasta alguna anécdota. Una visita muy recomendable tanto para adultos como si se viaja con niños.

  

 
Tras la visita nos fuimos hacia el Retiro pasando por delante del Museo del Prado, donde había una larga cola de gente esperando entrar.

El invierno no es la época más vistosa del Parque de El Retiro pero incluso así esta precioso. El frío no hace que madrileños y visitantes renuncien a pasearlo y el sábado por la mañana estaba de lo más concurrido.

  
  
   
 
 
Nosotros lo atravesamos entrando por la calle Alfonso XII y saliendo por la Puerta de Alcalá. De ahí subimos por la calle Serrrano, entramos en un mercadillo benéfico que se cruzó en nuestro camino y tomamos un aperitivo en la Pastelería Mallorca, las conozco y frecuento desde hace 30 años y me gusta todo lo que tienen. Es imposible ver sus vitrinas y que no te apetezca comer algo.

Tras este pequeño descanso continuamos paseando por la calle Jorge Juan, curioseamos alguna tienda de los alrededores y como comenzó a llover decidimos ir a comer un poco antes de lo previsto.

Nuestra reserva en 47 Ronin, nos estaba esperando. Restaurante japonés algo diferente a lo que habíamos probado hasta el momento, cocina japonesa tradicional con mucha creatividad y gran ejecución. Su chef Borja Gracia, consigue que comer en la sala que recuerda a un jardín japonés, aunque algo oscura, sea toda una experiencia.

  



 
Como siempre que visitamos por primera vez un restaurante de este tipo, nos decantamos por el menú degustación largo, para dejarnos sorprender con mucho mimo y para mí esta experiencia fue todo un regalo.

  

 
Era ya media tarde cuando abandonamos el 47 Ronin pero todavía nos dio tiempo para realizar una visita exprés al Museo Arqueológico Nacional y a la Biblioteca Nacional.

  

 
En el museo arqueológico siempre me gusta pasarme por las salas donde están los mosaicos romanos, las joyas bizantinas y la Dama de Elche. En realidad es tan grande que prefiero visitarlo por partes.

  

 
Tanto el Museo Arqueológico como la Biblioteca Nacional están ubicados en dos edificios preciosos, que  a mí me gusta contemplarlos a últimas horas de la tarde y primeras de la noche. ¡Lucen tan bonitos a esas horas!

  

 
En la Biblioteca Nacional había una exposición de cartografía de lo más interesante, ¡con lo que me gustan los mapas!, lástima tener tan poco tiempo.

Tras el día tan completo era el momento de volver al hotel a descansar un poco antes de la cena.

Fellina restaurante era nuestra elección para cenar. Restaurante italiano del grupo Le Cocó en el barrio de Chamberí, en el que sí tengo que definir muy brevemente mi paso por allí lo calificaría como luces y sombras.

  



 
Luces por su decoración y ambientación de las salas, realmente preciosas, y por un Vitello Tonnato y un Tiramisú que estaban deliciosos, sombras por la gestión del servicio y es que si se eligen mesas no demasiado grandes con el objetivo de aprovechar el espacio, es el servicio y no el cliente el que debe gestionar bien la forma de servir los platos a compartir y no sacar aperitivos, bebidas, cesta de pan y entradas a compartir simultáneamente, mirando al cliente y preguntándole con la mirada ¿y ahora qué hacemos?

  

 
El resto de los platos elegidos, una entrada a base de alcachofas y dos platos de pasta fresca tampoco dejaron gran recuerdo. Sin embargo, había leído y sigo leyendo buenas críticas por lo que no sé si fue solamente que no tuvimos demasiada fortuna o que mis expectativas eran demasiado altas.

Para la mañana del domingo habíamos dejado la visita a dos museos. A 15 min. de paseo desde la Plaza de Colón se encuentra el Museo del Romanticismo, palacete en el que se crea la forma de vida de la burguesía en el romanticismo. Muebles, pinturas y objetos decorativos de la época dispuestos en las diferentes salas que se van visitando con un discurso histórico muy interesante.

  



 
Tras la visita nos fuimos cruzando Chueca hasta Argüelles, hasta justo enfrente del Templo de Debod, donde se encuentra el Museo Cerralbo. El edificio es magnífico, construido al estilo francés de la época y erigido con una doble función: la de museo, para albergar las obras de arte reunidas por los marqueses y como vivienda.

  

 
Alberga colecciones de pinturas, armaduras, objetos de época, muebles y fondos bibliográficos que hace que sea considerado una de las mejores colecciones privadas del país. La visita se realiza con la ayuda de un cuaderno de visita ya que no hay carteles en las salas, y atravesando las diferentes habitaciones parece que el tiempo se haya detenido en este palacete.

  

 
En la entreplanta hay una exposición dedicada a la gimnasia de la época con aparatos gimnásticos y otros elementos que no distan demasiado de los actuales.

Más que gratas fueron las visitas museísticas del domingo por la mañana, ahora volvemos paseando al barrio de Salamanca, esta vez nos acercamos al Palacio de Oriente y de ahí a través de la calle Arenal hacia la puerta del Sol, siempre bulliciosa, para volver a subir por Recoletos.

Mamá Chicó Madrid, era el restaurante elegido para despedirnos de este intenso fin de semana. Recientemente abierto en Madrid, sus primeros locales están en A Coruña y Vigo. Carta en la que podemos encontrar principalmene platos de inspiración italiana pero también ensaladas y cuidadas hamburguesas.

  

 
Nuestra comida fue informal, una Ensalada Mozzarella muy fresca y rica, Pizza al carbón con boletus y trufa, exquisita, una deliciosa hamburguesa y un brownie de los mejores que he probado.

  

 
Podríamos indicar que este restaurante es del estilo del que estuvimos la noche anterior pero sin embargo, tanto el servicio como los platos que nosotros disfrutamos eran mucho mejores.

Se acababa nuestro tiempo en Madrid, el suficiente para disfrutar de un buen té y algo dulce en el Mamá Framboise de Platea, justo al lado del hotel e iniciar el viaje de regreso.

¡Hasta pronto Madrid!


Te puede interesar:
  • NH Collection Madrid Colón  Hotel de 4* de la cadena NH. Ofrece mejor precio y condiciones si se reserva a través de la web de la cadena que si se hace  a traves de otras webs de reserva de hoteles, por ejemplo, Booking.com. Aconsejable registrarse como NH Hotel Group Rewards, se obtiene un 5% de descuento inmediato además de otras promociones y ventajas y recomendable hacer la reserva con antelación para poder obtener más ventajas.
    Buena atención, habitaciones tranquilas y muy cómodas, y en esta ocasión, con unas vistas espectaculares, además de permitirme hacer el check-in a media mañana.
     
  • Casa Museo Lope de Vega Indispensable reservar. Entrada gratuita. Situada justo detrás del Hotel Palace, en pleno Barrio de las Letras.
      
  • Museo Arqueológico Nacional. Uno de mis museos favoritos en Madrid. Entrada gratuita los sábados por la tarde y los domingos por la mañana. Personalmente, y para poder disfrutarlo bien, recomiendo su visita por partes.
     
  • Biblioteca Nacional. Siempre ofrecen exposiciones interesantes. Esta vez era sobre cartografía, otras veces ha sido sobre el chocolate, pero siempre sorprende. Entrada gratuita.
     
  • Museo del Romanticismo. Entrada gratuita los sábados por la tarde y domingos. 
     
  • Museo Cerralbo. Entrada gratuita los domingos. Precioso edificio cuya fachada se encuentra ahora en rehabilitación y donde su interior impresiona.
     
  • Restaurante Benares. Elegante restaurante en el barrio de Chamberí con una deliciosa cocina india. También ofrece la posibilidad de disfrutar sólo de un cóctel en su bar. El precio puede oscilar dependiendo de los platos, cócteles y vino elegido, pero puede estar entre 60€-90€.
      
  • 47 Ronin. Ubicado en pleno barrio de Salamanca, este restaurante japonés ofrece una visión más moderna y creativa de la cocina tradicional japonesa. Recomendable si gusta este tipo de cocina. El menú degustación largo cuesta 88€ y a la cuenta hay que sumarle aperitivos, maridaje y el whisky japonés con el que cerrar la comida, si te apetece.
     
  • Fellina restaurante Ubicado en el barrio de Chamberí, restaurante italiano de bonita decoración y cocina en la que unos platos resaltan más que otros. Precios alrededor de los 30€-40€.
      
  • Mamá Chicó Madrid Agradable local, servicio correcto y carta completa. Todos los platos elegidos estuvieron bien, un lugar para dejar en agenda. Precio alrededor de 30€-40€.
     
  • Mamá Framboise Excelentes tés y buena bollería y pastelería, aunque algo magnificada. Durante el fin de semana visité dos de sus locales en Madrid. 

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2 comentarios

  1. Gracias a contar detallado tu finde, ya tengo nuevos sitios para mi siguiente visita a Madrid. Os cunde un montón. Besos

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    Respuestas
    1. De nada! Siempre viene bien tener nuevos sitios a visitar, nosotros intentamos aprovechar el tiempo al máximo.

      B7ssss

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Gracias por llegar hasta aquí y dedicar unos minutos a dejarme un comentario, valoro mucho tu opinión. Por cuestiones de tiempo, no responderé a consultas realizadas en mensajes privados.

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