10 mayo 2013

Munich: El Castillo de Neuschwanstein ... y alguna Tienda Gourmet


Esta última semana en mi cocina se han estado haciendo algunos pequeños guiños a la gastronomía alemana y eso ha hecho que rememoráramos nuestra última escapada a Munich, de la que os hablé en el post Munich: de Cervezas en el Corazón de Baviera. Hablando y hablando me he dado cuenta  que tenía pendiente hablaros del Castillo de Neuschwanstein y de algunas tiendas gourmet y de cocinillas que allí descubrí.
  
El Castillo de Neuschwanstein, casi de nombre impronunciable, es el palacio de cuento de hadas que el rey Luis II de Baviera mandó construir muy cerca de Füssen. Cuando lo vi por primera vez, confieso que me recordó bastante a los castillos que de pequeña hacía con el "Exín Castillos". Tiene un halo de fantasía que lo envuelve.
  
Desde Munich es bastante fácil y cómodo llegar. Aunque hay excursiones programadas, resulta muchísimo más económico hacerlo por libre y coger uno de los trenes que recorren los poco más de 120 km. que separan Munich de Füssen. Nosotros conseguimos los billetes por poco más de lo que nos cuesta el trayecto de metro al aeropuerto de Valencia, una de esas curiosidades de los transportes valencianos, y el recorrido fue de lo más agradable y cómodo ¡Es más, el billete de tren incluía el transporte en autobús de la estación de Füsen hasta las oficinas de venta de tickets para el castillo!
  

 
El castillo de Neuschwanstein se construyó como una pura fantasía romántica del rey. Se trata de una composición de torres y muros que intentan armonizar con las montañas y los lagos de los alrededores. De hecho, su diseño fue encargado a un paisajista, no a un arquitecto, siempre bajo la supervisión caprichosa del propio rey, de ahí la ecléctica combinación de estilos arquitectónicos. 
    
   
En este palacio se refugiaba Luis II, era su mundo imaginario, de ahí que la decoración del mismo estuviera inspirada en el mundo poético de la Edad Media. Siento no tener imágenes con las que corroboran la pasión que el rey sentía por los elementos y personajes de las óperas de Wagner y que absorben en gran parte la decoración del palacio, pero las fotografías no estaban permitidas en el interior.
  
Reyes y caballeros, poetas y parejas de amantes, como Tristán e Isolda, invaden las habitaciones, aunque hay tres figuras de gran relevancia en la decoración: el poeta Tannhäuser, Lohengrin y Parsifal. El cisne también es un elemento muy importante, a su vez era el animal heráldico de los condes de Schwangau, de los que el rey se sentía sucesor, y el símbolo cristiano de la "pureza".


Pero en el Castillo de Neuschwanstein los guiños a la Edad Media sólo se hicieron en la decoración, pues disfrutaba de las técnicas más avanzadas y el máximo confort: contaba con una completa red de luz eléctrica, tuvo el primer teléfono móvil de la historia, aunque la cobertura era de sólo seis metros, las habitaciones se calentaban a través de una calefacción central de aire caliente, disponía de agua corriente en todas las plantas e incluso los inodoros contaban con desagüe automático. Esto que en la actualidad nos puede parecer unos mínimos, eran soluciones de lo más modernas en aquel entonces.

¡Y la cocina! Me quedé con la boca abierta cuando la vi. Enorme, preciosa, con un montón de utensilios que todavía conservan y también con las técnicas más avanzadas de la época.
  
La cocina aprovechaba el calor siguiendo las reglas elaboradas por Leonardo da Vinci, por supuesto, contaba con agua caliente y fría y los alimentos no tenían que subirse por las escaleras, pues disponían de un  elevador. ¡Vamos una maravilla! Incluso conservan los recetarios de cocina de la época.
    
   
Y así terminó nuestra visita al palacio, en la cocina. De ahí nos fuimos paseando al pueblo de Füssen donde disfrutamos de una dulce merienda, ¡que tartas más ricas hacen en esta zona! y volvimos a Munich.
  
En Munich descubrí algunas tiendas que harían las delicias de los cocinillas y de los gourmets. Os cuento un poco de ellas para que las tengáis en cuenta si visitáis la ciudad.

En pleno centro de Munich me encontré con el Maggi Kochstudio. El Maggi Kochstudio es una especie de club de cocina donde se imparten cursos de cocina y donde se pueden comprar un sinfín de productos Maggi que yo desconocía. También tiene un pequeño restaurante en su interior a precios bastante asequibles.


Dallmayr es la tienda gourmet por excelencia. Nada más entrar me recordó a la sección de alimentación de los almacenes británicos Harrods, solo que en versión germana. ¡Un lujo!
  
Un sinfín de productos de primerísima calidad, listos para ser cocinados. También ofrecen platos precocinados, dulces, chocolates, tés, cafés, vinos y licores, todos de una calidad excelente y con una presentación impresionante.

Dispone en la planta superior de un restaurante por si queremos disfrutar de la buena mesa.
   
 
Pero si lo que queremos es disfrutar de un festival de productos frescos y de la mejor exhibición alimentaria de Munich, tenemos que pasarnos por el Viktualienmarkt.

Allí se concentran un buen número de tenderetes al aire libre de frutas, verduras, productos cárnicos, pescados, dulces, etc. Sin querer, o queriendo, nos dejaremos llevar por los sentidos y seguro que acabamos degustando alguno de los magníficos bocadillos que allí preparan, o una buena sopa, o un plato de pescado rebozado o de marisco, por supuesto, acompañado de una buena cerveza o de una copa de vino.
  
Viktualienmarkt es de visita obligada vi váis a Munich. Nosotros nos pasamos más de una vez por allí, pero es que era inevitable: buenos productos a buen precio, una opción recomendable para hacer un alto en el camino a media mañana.
    
 
Pero si lo que queremos es venirnos de Munich con un souvenir culinario seguro que en Kustermann no sólo lo encontraremos, sino que nos será muy difícil elegir.

Kustermann es especialista en utensilios de cocina de calidad y también dispone todo lo necesario para la repostería, así como los gadgets más modernos, esos que causan furor entre foodies y cocinillas.
  


Kustermann tiene más de una tienda en Munich. Aunque las dos que yo visité tienen una amplia gama de productos, dependiendo de la zona donde están ubicadas, orientan sus productos a un público más joven que busca la practicidad o tienen un carácter más clásico.
  
En cualquier caso, si estáis por Munich y os la encontráis, sea cuál sea ¡Entrad!.
   
    
Y por último os hablaré de Manufactum. Una gran tienda cerca de Dallmayr donde se ofrecen todo tipo de elementos para el hogar, mobiliario, accesorios, productos alimenticios, incluso dispone de una cafetería donde podemos reponer fuerzas.

Gran parte de sus productos son ecológicos y creados respetando el medio ambiente.
  

¿Os ha gustado el paseo? Espero que sí. Guardar las direcciones en la agenda que igual el día menos pensado os encontráis en Munich: de Cervezas en el Corazón de Baviera.

Bon Voyage!

 

2 comentarios :

  1. El castillo...¡una joya! Y todo lo demás...lo guardo por si algún día pudiera pasar por allí y disfrutar de un viaje tan maravilloso. Muchas gracias por compartir tus guías de viaje. Besos.

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    1. Nunca se sabe, tu guarda datos que el día menos pensado sale la oportunidad!!!!!!

      B7sssss, ya sabes cuanto me gusta compartir este tipo de artículos!

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