13 junio 2012

Perú: La Magia de Machu Picchu


Si confieso que viajar es mi pasión, seguro que a estas alturas no os descubro ningún secreto. Pero, existen lugares que llevo toda la vida queriendo visitar.

Sobre algunos puedo decir: ¡Objetivo cumplido!

Por lo que a otros respecta, de momento sólo puedo decir que se encuentran en mi larga lista de "pendientes".

Perú es uno de esos lugares a los que llevaba años queriendo visitar. No hace demasiado lo conseguí.

El viaje fue tan intenso y lleno de experiencias, que me sería imposible hacer un breve resumen de los 15 días que allí estuvimos. Así que en esta ocasión sólo voy a hablaros de la "joya de la corona" peruana, el Machu Picchu y su menos conocido acompañante, el Wayna Picchu.
  
Para las excursiones a Machu Picchu se toma como punto de partida Aguas Calientes, a donde llegamos en el tren Vistadome, un tren panorámico que nos permitió disfrutar todo el trayecto del paisaje. En tren o andando, a través del camino del inca, es la única forma de llegar a Aguas Calientes.
  

Una vez en Aguas Calientes lo primero que hicimos fue dejar nuestro equipaje en el hotel, después haríamos nuestra primera visita a la ciudadela de Machu Picchu. 

La ascensión a la ciudadela la realizamos en autobús, él nos acercará los 8 km. que separan Machu Picchu de Aguas Calientes. Conforme vamos subiendo por una estrecha carretera de tierra, en zig-zag, la niebla y las nubes van bajando y comienza a lloviznear. Aún así, el paisaje es precioso, enigmático es la palabra que, en mi opinión, mejor lo define.
  
  
Llegamos arriba.

No recuerdo cuanto tiempo hacía que deseaba ir a Machu Picchu y cuando lo veía por primera vez, se me resistía a mostrárseme por completo, la niebla y las nubes lo ocultaban
¡Como si no estuviera preparada para contemplar tanta belleza y tanta magia!

Visitamos la ciudadela, a ratos bajo una fina lluvia, a ratos casi bajo la niebla. Hubo un momento en que la lluvia fue más fuerte y la mayoría de los visitantes la abandonaron. Me resistí a irme y nos cobijamos casi una hora bajo un techo.
   

Después escampó y llegó nuestra recompensa: Nos encontramos sólos paseando por la ciudadela. Aquello tenía mucha magia, mucha. Yo no quería irme.
  

Volvimos a recorrerla. ¡Qué placer! Este lugar tiene fuerza, es verdad que desprende energía. Energía o magia, o ambas cosas.

Después, en el último autobús, volvimos a Aguas Calientes.
  

No es casual que este pueblo se llame así. Perú y el Valle Sagrado en particular, dispone de una abundante oferta de termas naturales.

Nos alojamos en el Hotel Sumaq, un hotel encantador y acogedor, con un servicio excepcional y con una oferta gastronómica imposible de olvidar. A la llegada nos invitaron a un Pisco Sour en el Suquy Bar, el mejor que he probado nunca. El barman fue tan atento que hasta nos proporcionó la receta, luego nosotros, en Lima, ya compramos una botella de Pisco.

Más tarde hablaríamos con nuestro guía. Mi pasión era visitar Machu Picchu, "Montaña vieja", pero durante los últimos meses se me había metido entre ceja y ceja ascender al Wayna Picchu, "Montaña joven", la montaña que está justo enfrente, y queríamos ver cómo lo podíamos hacer.
  
El guía nos lo desaconsejó por completo, el tiempo estaba en nuestra contra, demasiadas lluvias.  Pero yo no me podía rendir, había que intentarlo. Así que cuando el guía se fue, hablamos con el personal del hotel  que acordaron ayudarnos a conseguir las entradas si el día la madrugada resultaba serena.

Al día siguiente nos levantamos a las 4:00 am, pues sólo dejan ascender a 200 personas al día y no os podéis imaginar cuantas personas teníamos el mismo sueño, ¡menuda cola había en la parada de autobús!. Nosotros ¡Lo conseguimos!
  

Vimos amanecer en Machu Picchu. Si el día anterior hubo magia, ver como salían los primeros rayos de sol fue espectacular. El día amenazaba con ser radiante, el polo opuesto del día anterior. Íbamos a ser afortunados, nos llevaríamos dos imágenes diferentes de la ciudadela: con una niebla enigmática y con un sol radiante lleno de energía.

Comenzamos a ascender al Wayna Picchu a las 7h. Pasamos el control y escribimos nuestro nombre en el libro de visitantes, hay que hacerlo tanto a la entrada como a la salida, por seguridad.

Subir al Wayna Picchu no requiere una situación física excepcional, pero sí cierta resistencia, saber dosificarse o administrar las fuerzas y sobre todo, no tener vértigo, ni padecer mal de altura.  Nosotros ya llevábamos más de 10 días en Perú y estábamos bastante aclimatados a la altura, pero a más de 2.500 m. cualquier esfuerzo se magnifica y el camino no era fácil.

Al principio era un pista estrecha, que rápidamente se transformo en una,  más estrecha todavía, y muy empinada, con una especie de escalones conformados en la roca, donde era necesario utilizar las cadenas o cuerdas dispuestas con tal fin, para subirlos. Incluso atravesamos una especie de cueva-túnel muy estrecho donde apenas cabía nuestro cuerpo, se me quedó enganchada la mini-mochila que llevaba, y había que avanzar de rodillas.
  

Llegar a las primeras terrazas nos llevó 45 min. de ascensión, allí hicimos un pequeño descanso.

Después de otros 45 min. llegamos a la cima. Divino, grandioso, todo eran superlativos para calificar lo que alcanzaban a ver nuestros ojos. Es impresionante ver los yacimientos arqueológicos de Machu Picchu a vista de pájaro.
  
  
Desde lo alto, también escuchamos el ruido tronador de las aguas turbulentas del río Urubamba, allá en el fondo del cañón.

Permanecimos en la cima casi una hora, conscientes de que el momento era irrepetible.
  
Si la subida resulta un poco peligrosa y realmente agotadora, la bajada no lo es menos y había que prestar mucha precaución a los escurridizos escalones. De vez en cuando desviábamos la vista hacia la ciudadela de Machu Picchu que, desde el Wayna Picchu, muchos creen ver en ella la silueta de un cóndor. ¡Que belleza!
  

Descendimos del Wayna Picchu con las pilas cargadas, cansados, pero muy contentos. Es impresionante pero va a ser verdad que esta montaña te recarga de energía.

Lucía un sol radiante, nada que ver con el día anterior. Dos imágenes diferentes de la ciudad sagrada, cada cuál más  bonita, y nosotros pudimos disfrutar de las dos. Entonces, con sol, volvimos a pasear por la antigua ciudad. Luego cogimos uno de los autobuses que nos acercaba a Aguas Calientes, pero nos bajamos 2 km antes, para pasear al lado del Urubamba, ¡algo mágico!
  

Sin lugar a dudas es MAGIA la  palabra que mejor define a este lugar. Sueño cumplido.



13 comentarios:

  1. Carmen, quina aventura. Jo també he viatjat molt però no hi he estat mai a Sud Amèrica. Comprenc que et semblara màgic, per a no oblidar-ho mai. b7s

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    1. No lo olvidaré nunca. Tenía muchísimas ganas de ir, y por unas y otras, siempre quedaba retrasado este viaje.

      Fueron 15 días muy intensos!!!

      B7sss

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  2. María Rosario Morales13 junio, 2012 14:48

    ¡Que cosa más bonita! El lugar y la forma de vivenciarlo.

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    1. Fue enigmático, por que es verdad que algo flotaba en el ambiente y en el fondo tuvimos suerte el primer día que lo visitamos.

      La lluvia hizo que la visita fuera más íntima, ufff, lo pienso y lo revivo tal cuál.

      B7sss

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  3. Me alegro que hayas podido cumplir uno de tus deseos. Entre los lugares que más deseo visitar pues nunca me ha llamado mucho la atención, aunque reconozco que es mágico.

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    1. Poco a poco, alguno se va cumpliendo.

      Ángeles, tiene algo este sitio, lo notas cuando estás allí.

      Un beso

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  4. Muy buenas imagenes, en mi machu picchu tours la pase increible, es una gran ciudadela.

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    1. ¡gracias! Aunque aqui se ven un poco pequeñas.

      Perú es un país con una riqueza cultural y gastronómica muy grande.
      Espero volver.

      B7sss

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  5. Emocionada me he quedado con esas imágenes y tu relato del viaje.
    Precioso!.
    Besos

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    1. No sé si lo he transmitido bien, pero yo allí también me emocioné, las palabras no pueden reflejar lo que sentía.

      Gracias Orquidea.

      B7sss

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  6. Magnífico relato, me alegro de que hayas vivido esta experiencia tan deseada. A mí me ha emocionado, muchas gracias por compartirlo. Besos.

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    1. De Perú tengo muchas más cosas por compartir, bueno de Perú y de otros sitios, iré poco a poco.

      ¡Que bien que te haya gustado!

      B7sss

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  7. Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.

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