12 diciembre 2011

Sarlat: Visita a una Granja de Ocas y Patos ( 1ª Parte )


Una sonrisa se me dibuja cada vez que recuerdo la deliciosa tarde de domingo que pasamos este verano por los alrededores de Sarlat, en pleno corazón del Périgord Negro.

Esta zona, situada al suroeste de Francia, pertenece a la región de Aquitania y es conocida principalmente por su gastronomía y por su cultura.

En Sarlat se dice que la gastronomía es un arte de vivir y es que esta región se visita ante todo con el paladar : foie gras, confits, setas, trufas, vinos, quesos, deliciosos pasteles … no dejan a nadie impasible y resultan irresistibles, imposible no sucumbir a la tentación.
 

Llegamos a Sarlat un domingo a primera hora de la mañana, por que a nosotros no nos gana nadie a madrugadores cuando estamos de viaje. ¡Debe ser la impaciencia y la curiosidad !

El caso es que así aprovechamos mucho más el tiempo, pero allí estábamos. Recién llegados, maravillados ya por lo que veíamos de esta ciudad medieval mientras íbamos en dirección a nuestro hotel.

Nos dio la bienvenida el mercado de los domingos. Puestos de antigüedades, libros usados, artesanía y productos de la región, se mezclaban. La banda sonora corría a cargo de una especie de orquesta que recorría arriba y abajo las calles del mercadillo tocando conocidas piezas típicas francesas. En el aire flotaba un ambiente de fiesta. ¡Menudo recibimiento!.

Pasamos la mañana por el centro de Sarlat y a primera hora de la tarde decidimos coger el coche y salir hacia el campo a visitar alguna granja de ocas y patos.

A nosotros nos encanta perdernos por los caminos : un desvío por aquí, otro por allá, un « Gira por aquí, que el campo está precioso », y, Voilà !, « ¡Mira, ¿has visto esas ocas ?, ¡Ahí hay una granja! ».



  

Así es como encontramos la granja de la que os voy a hablar. Encontramos otras, pero resalto ésta por su buen hacer y por la forma en la que tratan a los animales. Como en todo, siempre hay diferentes formas de hacer las cosas.

La granja se llama La Ferme du Brusquand, se encuentra en Marquay, a pocos kilómetros de Sarlat y la familia que se dedica a esto va ya por la cuarta generación.

La granja la llevan Marie, Ginette, Isabel y Charlotte, las mujeres de la familia. Nada más llegar, un grupo de ocas parece venir a nuestro encuentro, curiosas, pero en cuanto nos ven salir del coche, dan un giro y salen en dirección contraria. ¡¡Las ocas son muy miedosas !!, nos confirmará más tarde Isabelle.
  

La visita comienza a las 17h. pues de esta manera tendremos ocasión de ver cómo las alimentan. Es pronto, así que aprovechamos y damos una vuelta por los alrededores.

Hay diferentes grupos de ocas y patos que andan en libertad, algunos descansan a la sombra, otros van de aquí para allá sin parar, siempre en grupo. Cuando nos acercamos, salen despavoridas en otro sentido, cuesta que permanezcan tranquilas delante de extraños.
  

Puntualmente comienza la visita. Isabelle nos lleva a una pradera, da unas palmadas y llama a las ocas : « Venez, les filles, venez! » y con un simple « ¡Venid, chicas! », las ocas vienen. Asombroso, antes huían de nosotros, pero a Isabelle la conocen y mientras ella nos cuenta cosas de la granja, sus ocas le picotean su pantalón, reclamando su atención.


Isabelle nos cuenta que hay que amar este trabajo, nos habla también de la necesidad de hacer las cosas bien para obtener un buen producto, que hay que velar por el bienestar de patos y ocas durante su crianza.

Durante tres meses los patos y cuatro meses las ocas, viven en libertad por los campos que rodean la granja, sin alejarse demasiado. Por la noche, se refugian en unos barracones de madera a salvo de depredadores y también del mal tiempo, siempre con la luz encendida, por que, como ya había dicho antes, son muy miedosos.

Es muy importante esa etapa de vida en libertad por los prados de alrededor de la granja a partir de las seis semanas de vida, por que ello favorecerá la capacidad del buche y el desarrollo del corazón. Músculos de los cuáles dependerán las grandes ingestas de alimento.

Después del período al aire libre, viene la etapa de cebado : 2 semanas para los patos y 3 semanas para las ocas.

El cebado se realiza en naves que deben ser luminosas y bien ventiladas, los animales no deben sentirse estresados. De su calidad de vida depende la calidad del producto final.

El pato se alimenta entre 2 y 3 veces al día, la oca entre 3 y 4 veces, como podemos ver, la crianza de la oca requiere mayor inversión, de ahí que los productos de oca sean más caros que los de pato.


Isabelle con la ayuda de un distribuidor, introduce el embudo por el pico del animal y le administra la dosis correspondiente, después le masajea el cuello para ayudarle a tragar. La dosis comienza por 200gr. de maiz semi- hervido, hasta llegar a 500gr. Para esto también hay un entrenamiento.

Finalizado este período, el pato o la oca, ya están listos para el consumo. Pero de ello os hablaré en el próximo artículo.

6 comentarios:

  1. ¡¡ Que bonito viaje Carmen !!
    me ha encantado
    esperando estoy el siguiente capitulo

    ResponderEliminar
  2. El próximo en breve...

    A mi no hay viaje que no me guste, pero éste fue tan intenso.....Anotatelo para cuando tengas ocasión.

    Besitos

    ResponderEliminar
  3. Pues no sabía lo que me acabas de contar. Muchas gracias. Me voy a la camita sabiendo hoy una cosa más, qué bien.
    Me quedo esperando la segunda parte.
    Besos
    Vicky

    ResponderEliminar
  4. A mi también me descubrieron muchas cosas aquel día, la verdad es que no sólo disfruté del entorno, sino que la visita fue muy muy instructiva.

    Vicky, la segunda parte.... pronto.

    B7ssss

    ResponderEliminar
  5. He estado en la Aquitania y es una zona preciosa de Francia, estuvimos en Saint Emilion pero no en Sarlat. Ahora viendo tus fotos y leyendo tus comentarios siento mucho no haber pasado por allí. Gracias por compartir tus experiencias. Besos.

    ResponderEliminar
  6. Caty, para mi, tanto España como Francia tienen un montón de rincones por descubrir.
    Tantos que tenemos una lista interminable de sitios pendientes.
    Así que anota éste y para cuando haya ocasión. La zona de la que me hablas ¡también es muy bonita!.
    Un beso

    ResponderEliminar

Gracias por llegar hasta aquí y dedicar unos minutos a dejarme un comentario, valoro mucho tu opinión. Por cuestiones de tiempo, no responderé a consultas realizadas en mensajes privados.